Uso de drones en el ámbito civil y recreativo sin riesgos

El creciente uso de drones por los ciudadanos fuera del ámbito de defensa y de los gobiernos es cada vez mayor. En los últimos años estamos viviendo un aumento de la venta de drones de categoría mini (<4Kgs) y corto-medio alcance (hasta 10 kms) para uso recreativo o industrial, las ventas de drones de uso civil a nivel mundial crecieron un 34,3% en 2017, alcanzando los 6.000 millones de dólares, según una estimación de Gartner.

The Drones Report, un informe publicado en 2017 por BI Intelligence, analiza en profundidad el crecimiento de la industria global de drones comerciales, con previsiones a cinco años, donde estima que se cuadruplicarán la venta de drones al consumidor. Este incremento tendrá también un acompañamiento en el sector empresarial, ante la previsión de que las regulaciones en los diferentes países permitan su uso para aplicaciones empresariales.

En cuanto a los sectores industriales, en la actualidad la industria audiovisual es la que muestra un mayor interés en el uso de estos dispositivos, sin embargo hay otras industrias en las que se prevé el uso de drones como una fuente de información y de recopilación de datos de gran valor como puede ser la gestión y mantenimiento  de infraestructuras, la construcción, las centrales energéticas, empresas de seguridad, la agricultura y el transporte de mercancías, entre otras.

Este incremento del uso de drones en el ámbito civil también se está produciendo en España. En el mercado nacional, se publicó en 2018 el Plan estratégico para el desarrollo del sector civil de los drones en España del Ministerio de Fomento, donde se apunta a una previsión de crecimiento muy alta a medio plazo debido al potencial del sector por la  Innovación y el continuo avance tecnológico .

El aumento del uso de drones está provocando riesgos para la seguridad en el entorno civil, no sólo por los posibles fallos técnicos en el hardware o software, sino también por errores humanos en el pilotaje o el desconocimiento de la normativa para volar estos dispositivos.

Entre los riesgos que podemos afrontar con los drones dependiendo del entorno, se pueden producir incidente intencionados como un ataque terrorista o acceso a instalaciones sin permiso previo para espionaje industrial o para robo de datos, así como incidentes que no han sido previstos y podríamos clasificar como accidentes, ya sea una colisión, interferencia en las comunicaciones, incidencias con el GPS o los derivados de la neutralización del dron.

Por tanto, la proliferación de los drones y su uso conlleva una serie de riesgos para la seguridad de los ciudadanos, de instalaciones críticas, edificios, empresas, etc., para lo que se ha creado un nuevo tipo de producto en el mercado de Defensa y Seguridad, los sistemas antidrones (C-UAS), que detectan, siguen, identifican y neutralizan drones cuando estos se operan en zonas donde su uso está prohibido por motivos de seguridad.