Cómo garantizar la Seguridad Fronteriza y Costera en condiciones extremas

Thales ha dado un paso más en el desarrollo de las soluciones de visión a distancia con el nuevo sistema optrónico Gecko adaptado a condiciones climatológicas extremas con bajas temperaturas, fuertes vientos, polvo o baja luminosidad, entre otras.

 

Diseñado en un principio para usarse en movimiento (a más de 40 km/h) en mástiles extensibles de hasta 6 metros de altura, el éxito en la implantación del cabezal optrónico y sensórico en puestos fijos para vigilancia fronteriza ha tenido un gran despliegue y supone ya un éxito de uso en la costa mediterránea. Por este motivo, diferentes fuerzas de seguridad del norte y este de Europa están realizando pruebas del sistema para combatir el tráfico ilegal de mercancías y drogas, y hacer seguimiento de embarcaciones y pesca ilegal, entre otras misiones.

A principios de este año, el nuevo Gecko adaptado para su funcionamiento en entornos con temperaturas que llegan hasta -40ºC en invierno y baja iluminación solar ha superado las pruebas realizadas en el norte de Europa, donde se ha instalado a una altura de 35 metros, y ha sido controlado de forma remota mediante el  software Horus por parte del cliente, realizando incluso labores de vigilancia costera durante la noche. El cabezal Gecko incluye dos cámaras, una diurna y una térmica que permiten incorporar dos punteros láser (uno infrarrojo y otro visible) y un telémetro láser de largo alcance. La cámara térmica incluida es una de las más avanzadas en el mercado, porque permite detectar pequeñas embarcaciones hasta una distancia de 25 kms. Las señales de video de am­bas cámaras son codificadas y esta­bilizadas electrónicamente.

Mediante el software Horus -situado en la sala de mando y control- los operadores pueden dirigir el cabezal optrónico y todos sus elementos (seleccionando y controlando las cámaras, activando los punteros láser y el telémetro, etc.), obtener  información sobre los objeti­vos (distancia y coordenadas), así como realizar grabaciones continuas o bajo demanda de las imágenes de ambas cámaras.

Trayectoria de Gecko

El proyecto, que toma su nombre de los lagartos Gecko caracterizados por su capacidad de visión en condiciones de baja luminosidad, comenzó en el año 2013.

Los primeros contratos llegaron el mismo año de su presentación. Gecko fue la solución elegida para equipar los vehículos RG-31 del Ejército destinados a operaciones de vigilancia en el exterior y las Unidades Térmicas Móviles y puestos fijos de vigilancia de la Guardia Civil, en los años 2013, 2014 y 2015. Igualmente, el Gecko ha sido adquirido por un país asiático para su uso como parte del sistema anti-dron de Thales (HORUS Captor), en diversos contratos (2016 y 2018).